
España | 2024 | 78´ | Cortometrajes
El presidente del gobierno, un hombre leal, escrupuloso y pulcro, se queda atrapado en un baño público y sin papel, en plena campaña electoral. Indefenso y sin poder salir descubre de qué clase de gente está rodeado. Solo si es capaz de superar sus escrúpulos podrá salvar su trono.
Cuando Beto se cabrea porque nadie cierra bien la verja rota, los demás usuarios del recinto canino se le echarán encima como una manada de lobos.
Natalia y Manuel utilizan el tren de la FEVE a diario para desplazarse desde sus pueblos hasta la ciudad de León y atender a sus quehaceres cotidianos. Su amor por este tren les lleva a realizar una defensa encarnizada del mismo y a reclamar mejoras para que este servicio histórico no muera en el olvido, y con él los pueblos que el tren surca a su paso.
Elisa, una aspirante a actriz, acude a relatar su experiencia ante un periodista. Allí se va haciendo consciente de lo que ha vivido y de la culpa que carga sobre sus hombros desde hace tiempo. Basado en un caso real.
Juan es un anciano que vuelve a casa en tren y que en el viaje se encuentra con una mujer joven con la que se anima a hablar. La conversación girará en torno a su profesión de ferroviario y el paisaje por el que discurre el viaje; pero sobre todo y por encima de todo Juan habla del amor, el amor a su mujer, a la vida que ha vivido y a los trenes de cercanías, como lugar de encuentro y conversación, porque hubo un tiempo en el que lo importante del viaje no era el destino, sino quien lo hacía a tu lado.