
Estados Unidos | 1971 | 32 | Documental | Pendiente calificación por edades | Película muda
Dirección: Stan Brakhage
Sinopsis: Stan Brakhage filma el documental rodando las mediciones de las partes de un cadáver, que practica un médico forense en una sala de autopsias.
En palabras de Angélica Liddell
Etimológicamente “autopsia” significa el acto de ver con tus propios ojos, o “ver por uno mismo”. Sobre este concepto reina la impresionante película de Brakhage. El artista parece establecer así una analogía intelectual entre el cine y la autopsia en sí: lo que ves con tus propios ojos. Paradójicamente, Brakhage nos enfrenta a lo que no queremos ver, a lo insoportable, a la materia de la que estamos hechos, es decir, la materia de los cadáveres. Estamos hechos de la misma materia que los cadáveres. El resultado es una obra metafísica, prácticamente mística, que nos encara y nos hace responsabilizarnos del eterno conflicto entre el cuerpo y el espiritu. La belleza formal brota apabullante en mitad del horror, buscando lo abstracto, una mancha de color, un recuerdo de Rothko, en fin, estamos ante una obra de arte estremecedora. Cada fotograma es un prodigio estético, de un modo tan polisémico que solo es posible ir atendiendo a las convulsiones espirituales, e incluso físicas, que la película va provocando en nosotros hasta conducirnos a la catarsis.